Consentimiento informado
Es el documento en el que el cliente declara que le explicaron en qué consiste la actividad o el tratamiento y cuáles son sus riesgos concretos, y que decide hacerlo igual. No es una renuncia a reclamar: su valor está en probar que el negocio cumplió con su deber de informar.
En Argentina el proveedor de un servicio tiene que informar de forma cierta, clara y detallada sus características y riesgos (Ley 24.240 art. 4; Código Civil y Comercial art. 1100). El consentimiento informado es la forma de dejar constancia de esa información. Cuando interviene un profesional de la salud, su contenido está regulado por la Ley 26.529 (art. 5).
Para que sirva como prueba conviene que enumere los riesgos propios de la actividad, uno por uno, y que el cliente marque cada uno con sus iniciales. Un texto genérico del tipo "asumo todos los riesgos" prueba poco. La jurisprudencia rechazó demandas cuando el riesgo que se concretó estaba informado (CNCiv Sala M 2018, depilación láser; Sala H 2024, camas elásticas) y condenó cuando el negocio no pudo probar que había informado (Sala L 2014).
Algunas normas lo hacen obligatorio: tatuajes en CABA (Ley 1.897) y Córdoba (Ley 9.012), turismo aventura en Río Negro (Ley 5.660), Tierra del Fuego (Ley 837) y La Rioja (Ley 9.820).
Normas
- Ley 24.240: Defensa del Consumidor, deber de informar y cláusulas abusivas
- Código Civil y Comercial: responsabilidad, riesgos, menores y conservación
- Ley 26.529: derechos del paciente, consentimiento informado e historia clínica
Ver también
Para ver qué documentos te piden según tu actividad y provincia, entrá a los requisitos por rubro o a los modelos de formularios.
Pregunta frecuente
¿Qué significa «Consentimiento informado»?
Es el documento en el que el cliente declara que le explicaron en qué consiste la actividad o el tratamiento y cuáles son sus riesgos concretos, y que decide hacerlo igual. No es una renuncia a reclamar: su valor está en probar que el negocio cumplió con su deber de informar.
Este contenido es informativo y no reemplaza el asesoramiento de un abogado matriculado en tu jurisdicción.